Los Texans lograron una importante victoria de 23-19 contra los Buffalo Bills en el “Thursday Night Football”, reavivando sus posibilidades de entrar a los playoffs. La defensa de Houston, la mejor clasificada de la liga, fue clave al permitir solo 12 puntos. Sobresalieron al interceptar al mariscal de campo Josh Allen y capturarlo ocho veces. A pesar de un momento de tensión con una jugada de enganche y lateral permitida al final, la defensa aseguró la victoria con una intercepción crucial de Calen Bullock.
Davis Mills sorprendió al liderar la ofensiva de Houston con dos touchdowns, manteniendo su invicto desde que reemplazó a C.J. Stroud. Antes del descanso, Mills conectó con Jayden Higgins para un touchdown decisivo, tomando una ventaja de 20-16. Esta actuación fue suficiente gracias al sólido desempeño defensivo. Ahora, con una posibilidad del 37% de llegar a los playoffs, la defensa de Houston, que previamente permitía solo 16.3 puntos por partido, mostró un notable aumento en capturas.
Para los Bills, el último intento de remontada fue encabezado por Josh Allen, pero las capturas constantes fueron un obstáculo insuperable. La ofensiva no logró anotar un touchdown, y los errores en el juego, incluyendo penalizaciones cruciales, costaron caro. Con esta derrota, los Bills tienen un registro de 7-4 y quedan detrás de los Patriots en la carrera por el liderato de la AFC Este.
Destacó James Cook III con 116 yardas y una anotación en sus 17 acarreos, alcanzando un logro histórico al convertirse en uno de los pocos jugadores de los Bills con 1,000 yardas en tres temporadas consecutivas. No obstante, las pérdidas de balón siguen siendo un problema notable para Buffalo, con un margen de rotación desfavorable desde la semana 5. El equipo necesita solucionar estos problemas si pretende seguir siendo competitivo en la temporada.
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