En 2025, la llegada de Tom Brady como propietario minoritario de los Raiders generó expectativas de cambio. Aunque Brady tuvo influencia en las decisiones del equipo, no logró evitar el colapso continuo de la franquicia, que terminó con un récord de 3-14. La contratación del entrenador deseado por Brady, Ben Johnson, no se concretó, ya que Johnson firmó con los Bears. Finalmente, los Raiders despidieron al entrenador Pete Carroll.
Las entrevistas con personas cercanas al equipo indican que los problemas de los Raiders se deben más a la disfunción organizacional que a la influencia de Brady. Un dueño impaciente y una desconexión entre la directiva y el cuerpo técnico crearon un ambiente complicado. A pesar de las aportaciones de Brady, como la contratación de jugadores y entrenadores, la situación no mejoró significativamente.
La colaboración entre Brady y el gerente general John Spytek prometía cambios, pero las decisiones no fueron efectivas. Ni el intento de contratar a Matthew Stafford ni los movimientos en el cuerpo técnico dieron frutos. El equipo contrató a Carroll, un entrenador veterano, pero las discrepancias con Spytek sobre la dirección del equipo llevaron a más inestabilidad.
Finalmente, la alineación del equipo, especialmente en la línea ofensiva y el juego terrestre, mostró carencias significativas. La llegada de veteranos no resolvió los problemas, y la falta de una dirección clara afectó el rendimiento general. La salida de Maxx Crosby a causa de una lesión simbolizó la frustración general, mientras Brady continúa siendo una figura influyente, pero no decisiva dentro del equipo.
Source link



