En Santa Clara, el regreso de Brock Purdy a la alineación titular de los 49ers fue crucial para asegurar su participación en los playoffs de la NFL. Tras superar una lesión en el dedo del pie, Purdy se mostró listo para la acción en la semana 11 contra los Arizona Cardinals. Durante su ausencia, el suplente Mac Jones llevó al equipo a cinco victorias en ocho partidos, generando dudas externas sobre quién debería ser el titular. Sin embargo, dentro del equipo, Purdy seguía siendo el favorito para liderar, siempre que estuviera sano.
El ambiente en la sala de quarterbacks de los 49ers fue fundamental para este éxito. Sin tensiones, Purdy y Jones formaron un dúo dinámico que llevó al equipo al sexto puesto de la NFC. Gracias al sistema de juego de Kyle Shanahan y la camaradería en el vestuario, ambos jugadores se apoyaron mutuamente, lo que se reflejó en sus estadísticas combinadas. La calidad del juego y la capacidad de adaptación de Jones reanimaron su carrera, lo cual fue clave durante las ausencias de Purdy.
La trayectoria de Mac Jones hasta San Francisco no fue sencilla. Tras no ser seleccionado por los 49ers en 2021, Jones pasó por los Patriots y Jaguars antes de unirse al equipo en busca de un entorno más favorable para su estilo de juego. En San Francisco encontró tanto el sistema que necesitaba como un entorno donde podía disfrutar del fútbol nuevamente. Esto se consolidó con una llamada de FaceTime con Shanahan, que mostró el compromiso del entrenador con cada detalle del juego.
El ambiente en la sala de quarterbacks es más como un grupo de amigos que un grupo de trabajo, describió Kurtis Rourke, otro jugador del equipo. La química entre Purdy y Jones se extendió a los demás quarterbacks, resultando en un equipo unido. Comparten estrategias, discusiones y momentos relajados que refuerzan sus lazos. Esta relación será vital para su desempeño en los playoffs contra los Eagles, mientras ambos jugadores continúan liderando al equipo con miras a un futuro éxito.
Source link



