Argentina quedó a un punto de un máster perfecto de oportunidades ante Alemania

En Bolonia, a pocos minutos de la una de la mañana, los hinchas argentinos celebraban emocionados una victoria en la Copa Davis, agitando camisetas y banderas con pasión. Sin embargo, la alegría se desvaneció rápidamente en un dramático giro de eventos. En el duelo de dobles contra Alemania, Horacio Zeballos y Andrés Molteni no lograron concretar tres puntos de partido, cediendo ante Kevin Krawietz y Tim Puetz, quienes se impusieron por 4-6, 6-4 y 7-6 (12-10). El amargo final transformó las sonrisas en lágrimas entre los seguidores argentinos.

El día había empezado prometedor con Tomás Etcheverry logrando una importante victoria sobre Jan-Lennard Struff, alimentando la esperanza del equipo. No obstante, Alexander Zverev, regresando a la competición, venció a Francisco Cerúndolo y complicó el camino para Argentina. Todo dependía entonces de Zeballos y Molteni, quienes enfrentaron a una pareja alemana invicta en Copa Davis desde 2022 y no pudieron asegurar el ansiado pase a semifinales.

A diario, el equipo argentino mostró un fuerte espíritu de lucha y camaradería, destacando por su buena energía y cohesión. Pese a los logros previos ante Noruega y Países Bajos, la derrota ante Alemania dejó un sabor amargo. Las esperanzas de alcanzar una final se desvanecieron, a pesar de estar tan cerca de ese logro.

El capitán Javier Frana expresó su satisfacción con el esfuerzo del equipo y subrayó las cosas positivas del proceso a pesar de la eliminación. El equipo debe ahora preparar el futuro y esperar por el sorteo de los Qualifiers 2026. Mientras las emociones se asientan, queda un sentimiento de oportunidad desperdiciada. La legendaria Ensaladera de plata brilló en el estadio, objetivo inalcanzado una vez más para el tenis argentino, recordando a todos cuán esquivo puede ser el triunfo.

Source link