Ole Miss sorprendió a Georgia al ganar el Sugar Bowl 39-34, asegurando un lugar en el Fiesta Bowl contra Miami. Lucas Carneiro anotó un gol de campo de 47 yardas con solo seis segundos en el reloj, un tiro que había fallado dos veces en el entrenamiento el día previo. El entrenador Pete Golding comentó: “Se deshizo de sus errores el miércoles.”
El equipo de Ole Miss, que enfrentó incertidumbres tras la abrupta salida del entrenador Lane Kiffin a LSU, mostró determinación y fuerza colectiva. El quarterback Trinidad Chambliss destacó: “No nos enfocamos en el destino, solo queremos divertirnos jugando al fútbol.” Chambliss facilitó el gol ganador con un pase crucial a De’Zhaun Stribling.
A pesar del cambio en el personal, con muchos entrenadores ya comprometidos con LSU, Ole Miss avanzó con una mentalidad de resiliencia. El director deportivo, Keith Carter, elogió la madurez y liderazgo del equipo. Golding, nuevo en el rol de entrenador interino, logró dos victorias consecutivas en los playoffs.
A pesar de los rumores sobre Kiffin asistiendo al juego, su legado no afectó el desempeño. La victoria fue vista como una oportunidad para alejarse del pasado. Zxavian Harris, tackle defensivo, mencionó: “Tomamos esto de manera personal.” Para el corredor Kewan Lacy, la clave fue el enfoque: “Seguimos siendo el mismo grupo de siempre, con la mentalidad correcta.”
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